miércoles, junio 25, 2014

Mariano Melgar



Reseña copiada de adonde.com http://www.adonde.com/historia/1815melgar.htm

PRÓCER Y POETA PERUANO
Poeta, músico, pintor, guerrero, astrónomo, místico y sobre todo, patriota. Mariano Melgar reúne todas las virtudes de su pueblo arequipeño: romanticismo, valor moral, gran voluntad, mente lúcida, gran amor por el terruño, profundo patriotismo, rebeldía y culto por la Libertad.

Mariano Melgar Valdivieso nació en Arequipa el 10 de agosto de 1790. Fueron sus padres don Juan de Dios Melgar y doña Andrea de Valdivieso, miembros de una distinguida familia y de holgada posición.

Niño prodigio
Melgar recibió una esmerada educación, facilitada por los dotes admirables y precocidad de aquel niño prodigio que a los tres años sabía leer correctamente, que dominaba el latín a los ocho y a los doce hablaba perfectamente el inglés y el italiano. En sus ratos apacibles dibuja y pinta los bellos paisajes donde se desenvuelve su primera juventud.

Melgar religioso
El medio ambiente lo orientó hacia los estudios religiosos y teológicos. Realizó sus estudios en el Seminario de "San Gerónimo", de Arequipa. Vistió el hábito de clérigo y nunca dejaría de ser religioso y cristiano.
Su versión humanística y su dominio del latín lo obligaron a hacer traducciones de Virgilio y Ovidio. Recibió la tonsura de manos del venerable Obispo Pedro Chavéz de la Rosa.
La construcción de una iglesia en su ciudad natal, le da ocasión para dejar a la posteridad perennizado un aspecto de su poderoso espíritu constructivo y una prueba de su amor a Dios y de su cristianismo. Dirige a un oficial de albañilería y levanta la cúpula de la iglesia de San Camilo que desafía a la acción de los años como la misma gloria de quien puso sus manos de elección en esa obra pía.

Descubre su vocación
Por aquella época conoce a la bella Manuelita Paredes, hija del Tesorero Fiscal de Arequipa, que se transforma en la primera pasión de Melgar y la inspiradora de sus primeros yaravíes, forma poética lírica en que el gran cantor arequipeño expresa su amargura y su tristeza. En el fondo ambos se amaban, pero el destino los separó.
Melgar descubre entonces que su temperamento es poco adicto a la disciplina claustral y decide despojarse del hábito eclesiástico, abandonando el seminario para seguir su verdadera vocación: la poesía, el foro y el magisterio.
Se dedica a devorar cuanto libro de nueva ideología cae en sus manos.

Silvia, su gran amor
Cuando Mariano tenía 16 años conoce a María Santos Corrales, la "Silvia" de sus amores, una bella niña de nueve años, que inspirará las más grandiosas notas de su lira.
En sus elegías, en sus sonetos, en su Carta a Silvia, en sus yaravíes, transborda la encendida pasión, el dolor de amar, el deseo infinito de confundirse con el ser amado, la nostalgia de horas de ventura que pasaron, la desesperación y la esperanza, el afecto y el ansia del olvido, el reproche por las falsas promesas, la decepción y la plenitud de amar a través de la vida y a través de la muerte; siendo, además, el amor de Silvia una forma de su amor a la Patria.

"(...) por Silvia amo a mi Patria con esmero y por mi Patria amada a Silvia quiero".

Su viaje a Lima
Persuadido por sus padres para estudiar Jurisprudencia (pretexto para alejarlo de Silvia) viajó a Lima hacia 1811. La metrópoli, sacudida por el ardor oratorial de Baquijano y Carrillo y preñada de inquietud revolucionaria, no hizo sino fortalecer su convicción liberal y prepararlo para la lucha de la libertad de la patria.
En Lima, fue profesor de Teología, Derecho, Historia y Matemáticas. De aquella época data la traducción de "El arte de olvidar", de Ovidio.

El dolor de perder a Silvia
Vuelto a Arequipa, Melgar pide la mano de de su amada, pero la niña, influída por sus padres, está contra el poeta, por lo que Melgar sufre los desdenes de Silvia. Apesadumbrado, erró por la soledad de la campiña de Majes, impregnando el ambiente con tristeza de sus yaravíes.
Esta es sin duda la época determinante del apogeo del yaraví en la obra de Melgar.

"El yaraví - dice F. García Calderón - es el ¡ay! que emite el alma cuando está agobiada por un pesar o por un amor desgraciado. No es el acento ardoroso del odio, ni la devoradora expresión de la venganza; es el gemido del que ve perdido su amor y continúa queriendo."

Melgar y la causa libertaria
En el año de 1814 se produce la revolución de Pumacahua en el Cusco, que hace zozobrar la aparente tranquilidad del virreynato.
Melgar, que se encontraba en Majes, se adhiere a la gran causa libertaria y marcha al combate por la independencia nacional.
Aquella escena terrible de la despedida a sus padres inspirará más tarde a pintores y artistas.
El virrey Abascal desplegó toda su energía y toda su fuerza sobre los rebeldes.

El sacrificio del Prócer
En la batalla de Humachiri (Puno), Melgar se batió como el más valiente dirigiendo la artillería, en los momentos culminantes bajó de su caballo y manejó el cañón con olímpico denuedo.
Ramírez, general realista, destruyó las tropas rebeldes y Melgar fue hecho prisionero.
Sereno, estoico, grande, afrontó el injusto proceso sumario que se le instauró allí mismo, por ser un patriota. Y subió al patíbulo como todo un héroe, ofrendadno su preciosa vida a la libertad de su patria.

Fue fusilado en la mañana del 12 de marzo de 1815, cuando aún no había cumplido los 25 años. El padre del poeta mártir murió al saber la noticia. 
La gloria de Mariano Melgar no sólo es gloria arequipeña, ni siquiera gloria peruana, es gloria de América, gloria de aquellos que creen y luchan por el amor y la libertad.

Esta cancion la escuche en su version original como Yavari y como claramente se puede ver Mariano se despide de su amada Silvia antes de ir a defender la patria y dice ansío libertad y amor,
amor y libertad Señor. Solo en este contexto la letra de esta cancion tiene sentido.  Posteriormente aparecio con melodia de Valz 

                    El Melgar

 Blanca ciudad, de eterno cielo azul
 puro sol, montañas de mi lar
 donde nací, en donde me crié
 para amar.

 Aquí dejo mis sueños,
 aquí dejo mi amor,
 aquí dejo mi sueño,
 aquí dejo mi amor,
 aquí dejo mis lagrimas,
 de eterno desconsuelo,
 porque mi estrella triste fue cruel.

 Silvia adios, ya perdida
 la esperanza de tu amor mi fe
 al partir por mi patria sometida
 y por ti mi bien,
 voy adios, voy adios, adios, adios.

 Sonó el clarín, voy hacia allá
 a defender mi patria
 mi adorada Silvia, mi amor,
 sonó el clarín vamos allí,
 Oh Patria por ti morir quiero
 yo y todos con honor.

 Oh Arequipa, ciudad de mis ensueños,
 coloso Misti, guardián de mi ciudad,
 ansío libertad y amor,
 amor y libertad Señor

jueves, febrero 02, 2012

Fiesta Virgen de La Candelaria/ Puno Feast February

Huayno Pandillero -Virgen Candelaria-Madre de los Puneños

Mil disculpas

Disculpa


Si te presente la verdad desnuda

Perdona

que te incomode

dispensa

si te hice ver que no solo actuas el papel de victima

 y también eres invasor.

Es difícil ver las cosas muy de cerca

Acusar a otro, es muy fácil.

Imposible

dar soluciones a los problemas de la patria

sin admitir su realidad.

Negar que convivimos

nativos y usurpadores

compartiendo el territorio.

Es duro y cruda la realidad.

Fácil es solo ver una verdad.

Y nunca desear ver la otra.

Disculpa mi atrevimiento.

Perdona,

Que presente tal como la veo

Disculpa también mi atrevimiento

De tener esperanzas de soluciones

Diseñadas a nuestra realidad

unica y especial.

Pensé que lo merece el pueblo nativo.

Que Pobre me parece esa genérica

Esa que dice

ONE SIZE FITS ALL.

Disculpa

Espere demaciado.


Maria Fischinger

miércoles, febrero 01, 2012

Pensamiento corto

Para defender a un pueblo de una destrucción

Primer paso a dar  es identificar

¡QUIEN  LO DESTRUYE!

miércoles, enero 25, 2012

Narciso Aréstegui

Es hora de dejar de culpar y buscar soluciones

A los habitantes de los ayllus se les ve como seres ignorantes e inferiores y la izquierda apunta a la iglesia católica como culpable y claro a España. Hay varios puntos que se necesita resolver y acomodar para dar una solución justa a esta población que merece salvar su cultura  que les ayudo a sobrevivir en climas tan inhóspitos como es  la puna del altiplano.
No soy historiadora ni investigadora social, solo una observadora que tuvo la suerte de tener un padre que sinceramente respetaba la cultura nativa peruana,  de niña observe que los habitantes de los ayllus son seres profundamente espirituales. La religión católica no creo que represento ninguna amenaza a su cultura central y ellos supieron combinar sus creencias con la doctrina católica. Ese problema esta saldado por siglos. Lo que no se ha saldado y queda vigente es la acomodación de los otros aspectos culturales y sociales de la cultura nativa que valga sea la redundancia no es la de la clase mestiza que vive en las ciudades.
  1. La necesidad a autosuficiencia y por lo tanto a la producción de sus propios productos tanto alimenticios como de vestimenta. ¿Cuando se ha visto que un jovenzuelo de clase media use la vestimenta hecha por ellos? Las personas que se visten con sus vestiduras nativas son aceptados en establecimientos sociales? Yo vi como se les niega la entrada hasta a los restaurantes. Admiro a Gandhi que adopto la vestimenta nativa y desecho lo vestimenta occidental. No sugiero que se llegue a ese extremo pero a la aceptación e integración de esa vestimenta como algo permisible y no decadente. Llegara algún dia a ser aceptado en las calles de Lima? Lo dudo.
2. La aceptación a su organización socialista agraria que debido a la naturaleza espiritual del pueblo andino siempre ha chocado con el sistema de izquierda occidental que niega todo aspecto religioso que es parte integral de la cultura nativa.
3. Yo vi ayllus funcionando, compartí los tiempos de trabajo agrícola que eran unas verdaderas fiestas comunales. Los gobiernos de hoy piensan que obligando a los nativos a aceptar la forma de vivir de la cultura mestiza es la única forma de progresar y así se siguen destruyendo en forma escandalosa los ayllus ya casi no se ve este tipo de organización en la sierra.
  4. El quechua solo ha recibido una aceptación mínima y la gente que tiene “mote” se le trata como inferior.
5. Sugiero que dejemos de apuntar culpas y veamos la realidad que tenemos en mano y aceptar que los grupos merecen el derecho de vivir practicando su cultura y la luchar por asimilación de los grupos nativos de la cultura modernizan sin desplazar su cultura nativa que les ha servido para sobrevivir en una tierra tan inhóspita como es la puna del altiplano.








Maria Fischinger

miércoles, noviembre 23, 2011

Respuesta a las voces de hoy


Hoy llega tu joven voz a mis oídos y es como si clavaras una puñalada en mi pecho. Recuerdo cuando que cuando yo tenía tu edad, yo no tenia dos centavos para frotarlos. Miraba a mí alrededor a los viejos, esa generación que vivió durante la depresión, ellos vivian como pobres pero tenían guardada una verdadera fortuna. Nunca los envidie, ni les negué el derecho de tener lo que ganaron con el sudor de su frente. Yo viví en tiempos de transición, durante mis años de labor, gracias al presidente Reagan, las uniones comenzaron a perder terreno y vimos como se fueron esfumando nuestros beneficios. Te cuento que nunca vestí trajes de marca ni derroche en gustos ni superfluidades. Siempre mire cómo ahorrar lo poco que ganábamos mi esposo y yo.
Como no conocía el teje y maneje de la Bolsa de Valores nunca inverti en ella. Invertí en lo que conocía y compre una casa la que pague lo más antes posible y luego compre otra y así transcurrió mi vida. No, no tengo tanto dinero como para movilizarme en el ámbito de los poderosos, ni si quiera tengo en mi colchón la cantidad que ahorraron los de la generación anterior, esos que fueron niños durante la depresión.
Escucho tu voz que reclama que no tengo derecho a vivir en una casa grande, ni disfrutar de lo que tengo y quieres saber el porqué los viejos tienemos más dinero que los jóvenes.
La respuesta es muy sencilla querido joven, son cincuenta años de ahorro y de trabajo. Lo que duele es que tú piensas que no tenemos derecho a lo que ganamos con sudor de nuestra frente y que ahorramos por que vivimos una vida frugal y honrada. Escucho tu voz y pienso en lo que deseas.
¿Quieres que yo apreté el gatillo o lo harás tú?
Maria

jueves, octubre 06, 2011

A mi hermano Dr. Mariano Cáceres-Olazo Monroy





Se escurrían los libros  por tus manos
mientras bebías ávidamente de sus páginas.
Tu sed jamás llego a saciarse.

A tu sombra la  historia adquiría nuevo aroma,
corría  libre, fluida y agradable.
La convertías en apetitosa cena
que ofrecías con dedicación y esmero
a la  juventud peruana que enseñaste.

El destino con su corvillo cruel
trunco un frutal copiosamente productivo.
Guardaremos con esmero las semillas
en los pliegues del recuerdo y del alma

El aula enmudeció,  
Palpita la lección en pechos juveniles.
Aun las cabezas se inclinan
esperando el toque de tus manos. 
Hermano, Arribaste  a la orilla de la eternidad,
me llevas la delantera.
Espérame, que  estoy en camino.

lunes, diciembre 13, 2010

Amor

Sendas unidas
Dicha del alma
estrella del destino
ilusiones vividas
cosechas de una vida.


Maria

sábado, noviembre 06, 2010

El abogado

Hago de vuestro conocimiento que la novela corta "El abogado" de don Narciso ha sido publicada en el número 7 de la revista "Athina":
http://www.revistaathina.org/numero-n-7/numero-n-7.html
Espero ahora preparar un estudio más completo sobre este tan interesante personaje de nuestra Historia patria.

Pueden escribirme al mail que aparece en mi anterior mensaje.


Saludos,



Martín

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Martin
Todo exito en tu carrera.
Un abrazo agradecido
Maria

Narciso Aréstegui

De Wikipedia, la enciclopedia libre






Narciso Aréstegui



Nacimiento ¿1820?

Huaro, Quispicanchi, Cuzco, Perú

Fallecimiento 9 de febrero de 1869

Lago Titicaca, Puno, Perú

Nacionalidad peruano

Ocupación Escritor, militar y político.

Padres Juan de Dios Aréstegui y Dominga Zuzunaga



Narciso Aréstegui Zuzunaga (Huaro, Cuzco, ¿1820? - Lago Titicaca, Puno, 1869) fue un escritor, militar y político peruano. Perteneciente a la generación romántica de Ricardo Palma, fue autor de El padre Horán, considerada la primera novela peruana y una de las primeras novelas sudamericanas en lengua castellana. Aréstegui es también considerado como uno de los grandes precursores del indigenismo en el Perú, junto con otros grandes escritores como Mariano Melgar.

[editar] Biografía

Narciso Aréstegui, hijo de Juan de Dios Aréstegui y de Dominga Zuzunaga, nació en Huaro, de la provincia de Quispicanchi, en el departamento del Cuzco, posiblemente en 1820.

Por el año 1836 tuvo gran impacto en el Cuzco el caso del fraile Eugenio Oroz, quien en un rapto de pasión asesinó a la joven Ángela Barreda, asunto que Aréstegui abordaría después en su novela El padre Horán. Escenas de la vida del Cuzco, que fue publicado por entregas en el diario El Comercio de Lima 1848.

A los 18 años se casó con doña María del Castillo, en la capilla de la Catedral del Cuzco (26 de diciembre de 1838).

Estudió en el Colegio Nacional de Ciencias y Artes del Cuzco que fuera creado por Simón Bolívar, y luego pasó a la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco, donde se graduó de abogado (1852). Asimismo fungió de Catedrático de Historia (Antigua y Moderna) y Literatura, y de Bibliotecario del Colegio de Ciencias.

Con motivo de la guerra con Bolivia en 1853, Aréstegui se alistó en la milicia con el grado de capitán de la Guardia Nacional, y a mérito de los servicios prestados durante la campaña librada sobre la frontera, obtuvo muy pronto su ascenso a la clase de sargento mayor. Secundó entonces la revolución que en Arequipa iniciara el general Ramón Castilla; fue ascendido a teniente coronel (14 de noviembre de 1854) durante la marcha sobre Lima y participó en la batalla de La Palma (5 de enero de 1855).

La revolución triunfante encumbró por segunda vez a Castilla en la presidencia y Aréstegui fue nombrado subprefecto del Cuzco y posteriormente juez militar de esa plaza. Participó, a órdenes del general Miguel de San Román, contra la revolución de Arequipa encabezada por el general Manuel Ignacio de Vivanco. Estuvo en el asalto a Arequipa, y en virtud de su destacada actuación mereció su ascenso a coronel (7 de marzo de 1858).

Arétegui era jefe del Batallón “Cuzco” cuando ocurrieron los incidentes con la flota española del Pacífico a propósito de la ocupación de las islas de Chincha. A raíz de ello pidió su baja del Ejército a manera de protesta contra las negociaciones del gobierno del general Juan Antonio Pezet con España, consideradas vergonzosas para el honor peruano (1864). Pero luego se plegó a la revolución acaudillada por Mariano Ignacio Prado, y triunfante ésta, fue nombrado Rector del Colegio Nacional de Ciencias y Artes (1865).

En 1867 participó en la conformación de la Sociedad Amigos de los Indios y ese mismo año se unió a la rebelión contra la dictadura de Mariano Ignacio Prado en el Cuzco. La multitud le aclamó Prefecto y Comandante general del departamento, sumándose así a la rebelión del coronel José Balta en Chiclayo y a la de Pedro Diez Canseco en Arequipa.

El 10 de setiembre de 1868, ya bajo la presidencia de José Balta, fue nombrado Prefecto de Puno. El 9 de febrero de 1869 salió de paseo con trece personas a bordo de la lancha de vapor “Yavarí” hacia la isla Esteves, en el lago Titicaca. Cuando retornaban, tres de los paseantes temerariamente se pusieron de pie y empezaron a balancear la nave, terminando ésta por volcarse y muriendo ahogadas cinco personas, entre ellas Narciso Aréstegui. Tenía apenas 48 años de edad.

[editar] Obras

Narciso Aréstegui escribió tres novelas:

El padre Horán. Escenas de la vida del Cuzco, que apareció como folletín del diario El Comercio de Lima en 1848. Por la importancia e impacto que tuvo en su momento se la considera como la primera novela en el Perú. Es una historia basada en los recuerdos de niñez del autor, cuando la espantada ciudad comentaba los pormenores del crimen cometido por el fraile Eugenio Oroz, quien en un arrebato de celos asesinó a su ex penitente Ángela Barreda. Retrata también la vida del Cuzco en la primera mitad del siglo XIX y hace una fuerte denuncia de la pobreza de la mayoría de sus pobladores, entre ellos los indios.

El ángel salvador, novela costumbrista de inspiración romántica, que fue publicada de manera póstuma en 1872.

Faustina, novela inconclusa, también costumbrista y de publicación póstuma, que apareció en fascículos en el periódico La Patria de Lima, entre el 11 de diciembre de 1871 y el 2 de marzo de 1872. Es una historia de amor, aunque ya sin el aire predicador y redentor de la primera novela.

Aréstegui también fue autor de dos obras actualmente extraviadas:

La venganza de un marido, drama en prosa que según la revista El Perú Ilustrado del 30 de agosto de 1890, fue escenificada con éxito.

El abogado, disertación sobre el ejercicio de Derecho.

[editar] Fuente

Basadre, Jorge: Historia de la República del Perú, octava edición, tomo 7, pág. 1194.

Enciclopedia Ilustrada del Perú. Alberto Tauro del Pino. Tercera Edición. Tomo 2. Lima, PEISA, 2001.

Grandes Forjadores del Perú. Lima, Lexus Editores , 2001.

Sánchez, Luis Alberto: La literatura peruana, tomo III. Lima, Ediciones de Ediventas S. A., 1965

viernes, marzo 05, 2010

Cuadros de una destrucción.

Chile febrero 2010


Horror…
La cama está saltando.
Temblor…
¿Qué está pasando?
La luz apagada…
no enciende…
Arriba está crujiendo.
¡¡¡Estoy encerrada!!!
¡¡¡Quiero vivir!!!
¿¿¿NO ENTIENDE???


o – o – o


La cama está saltando.
¿Qué está pasando?
Otro temblor…
No… este es peor.
¿Qué está pasando?
Todo esta crujiendo…
Las casa se está volcando…
Estamos cayendo…
… ¿Qué pasó papá?
… ¿Dónde está mamá?


o – o – o


Nos vamos a acostar.
Vamos a dormir.
Vamos a sentir
el dulce arrullo del mar.
¡¡¡La cama está saltando!!!
¿¿¿Y ese ruido???
¿¿¿Quién está gritando???
¿¿¿Estoy mal del oído???
Es el rugido
de una enorme ola…
… está borrando mi pieza…
… el agua me besa…
… estoy muy sola.


o – o – o


Mueve el poto
cabro jodido…
¡¡¡ES TERREMOTO!!!
¿Que ha sucedido?
Corre papá…
Corre mamá…
Todos al cerro.
¿Dónde quedó el perro?
¿y mis pantalones?
En el baño quedaron mis dientes…
¡¡¡CORRAN DEMENTES!!!
¡¡¡ Ya no hay razones!!!
Mira la ola papá…
Mi casa no está…
¡¡¡Por fin llegamos!!!
Nos salvamos
y aún vivimos…
¿¿¿Dónde quedó lo que tuvimos???


o – o – o


Puertas, palos, barro y nada…
en una calle mojada
donde el agua pasó…
sólo pasó.
Allí la gente vivía y amaba...
Comía y rezaba…
reía y cantaba…
Ahora sólo es una calle mojada…
mojada con agua salada.



o – o – o


Humberto Silva Morelli