miércoles, enero 25, 2012

Narciso Aréstegui

Es hora de dejar de culpar y buscar soluciones

A los habitantes de los ayllus se les ve como seres ignorantes e inferiores y la izquierda apunta a la iglesia católica como culpable y claro a España. Hay varios puntos que se necesita resolver y acomodar para dar una solución justa a esta población que merece salvar su cultura  que les ayudo a sobrevivir en climas tan inhóspitos como es  la puna del altiplano.
No soy historiadora ni investigadora social, solo una observadora que tuvo la suerte de tener un padre que sinceramente respetaba la cultura nativa peruana,  de niña observe que los habitantes de los ayllus son seres profundamente espirituales. La religión católica no creo que represento ninguna amenaza a su cultura central y ellos supieron combinar sus creencias con la doctrina católica. Ese problema esta saldado por siglos. Lo que no se ha saldado y queda vigente es la acomodación de los otros aspectos culturales y sociales de la cultura nativa que valga sea la redundancia no es la de la clase mestiza que vive en las ciudades.
  1. La necesidad a autosuficiencia y por lo tanto a la producción de sus propios productos tanto alimenticios como de vestimenta. ¿Cuando se ha visto que un jovenzuelo de clase media use la vestimenta hecha por ellos? Las personas que se visten con sus vestiduras nativas son aceptados en establecimientos sociales? Yo vi como se les niega la entrada hasta a los restaurantes. Admiro a Gandhi que adopto la vestimenta nativa y desecho lo vestimenta occidental. No sugiero que se llegue a ese extremo pero a la aceptación e integración de esa vestimenta como algo permisible y no decadente. Llegara algún dia a ser aceptado en las calles de Lima? Lo dudo.
2. La aceptación a su organización socialista agraria que debido a la naturaleza espiritual del pueblo andino siempre ha chocado con el sistema de izquierda occidental que niega todo aspecto religioso que es parte integral de la cultura nativa.
3. Yo vi ayllus funcionando, compartí los tiempos de trabajo agrícola que eran unas verdaderas fiestas comunales. Los gobiernos de hoy piensan que obligando a los nativos a aceptar la forma de vivir de la cultura mestiza es la única forma de progresar y así se siguen destruyendo en forma escandalosa los ayllus ya casi no se ve este tipo de organización en la sierra.
  4. El quechua solo ha recibido una aceptación mínima y la gente que tiene “mote” se le trata como inferior.
5. Sugiero que dejemos de apuntar culpas y veamos la realidad que tenemos en mano y aceptar que los grupos merecen el derecho de vivir practicando su cultura y la luchar por asimilación de los grupos nativos de la cultura modernizan sin desplazar su cultura nativa que les ha servido para sobrevivir en una tierra tan inhóspita como es la puna del altiplano.








Maria Fischinger

miércoles, noviembre 23, 2011

Respuesta a las voces de hoy


Hoy llega tu joven voz a mis oídos y es como si clavaras una puñalada en mi pecho. Recuerdo cuando que cuando yo tenía tu edad, yo no tenia dos centavos para frotarlos. Miraba a mí alrededor a los viejos, esa generación que vivió durante la depresión, ellos vivian como pobres pero tenían guardada una verdadera fortuna. Nunca los envidie, ni les negué el derecho de tener lo que ganaron con el sudor de su frente. Yo viví en tiempos de transición, durante mis años de labor, gracias al presidente Reagan, las uniones comenzaron a perder terreno y vimos como se fueron esfumando nuestros beneficios. Te cuento que nunca vestí trajes de marca ni derroche en gustos ni superfluidades. Siempre mire cómo ahorrar lo poco que ganábamos mi esposo y yo.
Como no conocía el teje y maneje de la Bolsa de Valores nunca inverti en ella. Invertí en lo que conocía y compre una casa la que pague lo más antes posible y luego compre otra y así transcurrió mi vida. No, no tengo tanto dinero como para movilizarme en el ámbito de los poderosos, ni si quiera tengo en mi colchón la cantidad que ahorraron los de la generación anterior, esos que fueron niños durante la depresión.
Escucho tu voz que reclama que no tengo derecho a vivir en una casa grande, ni disfrutar de lo que tengo y quieres saber el porqué los viejos tienemos más dinero que los jóvenes.
La respuesta es muy sencilla querido joven, son cincuenta años de ahorro y de trabajo. Lo que duele es que tú piensas que no tenemos derecho a lo que ganamos con sudor de nuestra frente y que ahorramos por que vivimos una vida frugal y honrada. Escucho tu voz y pienso en lo que deseas.
¿Quieres que yo apreté el gatillo o lo harás tú?
Maria

jueves, octubre 06, 2011

A mi hermano Dr. Mariano Cáceres-Olazo Monroy





Se escurrían los libros  por tus manos
mientras bebías ávidamente de sus páginas.
Tu sed jamás llego a saciarse.

A tu sombra la  historia adquiría nuevo aroma,
corría  libre, fluida y agradable.
La convertías en apetitosa cena
que ofrecías con dedicación y esmero
a la  juventud peruana que enseñaste.

El destino con su corvillo cruel
trunco un frutal copiosamente productivo.
Guardaremos con esmero las semillas
en los pliegues del recuerdo y del alma

El aula enmudeció,  
Palpita la lección en pechos juveniles.
Aun las cabezas se inclinan
esperando el toque de tus manos. 
Hermano, Arribaste  a la orilla de la eternidad,
me llevas la delantera.
Espérame, que  estoy en camino.

lunes, diciembre 13, 2010

Amor

Sendas unidas
Dicha del alma
estrella del destino
ilusiones vividas
cosechas de una vida.


Maria